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lunes, 16 de febrero de 2009

Amor por los perros

Hace tiempo que una pareja amiga mía deseaba tener un perro que les acompañara en su vida. Estaban animados pero la decisión requería su tiempo ya que ellos saben el trabajo que implica y lo ocupadas que están sus vidas con el trabajo, estudiar euskera, salir de vez en cuando, etc. etc. Ya sabeis a qué me refiero.


Ahora han encontrado a Linda. Linda es una perra que vivía sola en un pueblo de Soria. A veces la gente del pueblo le daba de comer pero Linda se mantenía alejada de las personas. Seguramente por miedo.


Mis amigos, que de vez en cuando iban al pueblo a pasar el fin de semana, le daban de comer e intentaban acercarse a ella con mucho cariño. La perra se iba acercando cada vez más. En este último fin de semana después de casi todo el invierno sin ir por culpa del mal tiempo, se han encontrado con la sorpresa de que la perra se ha dejado acariciar y se mostraba muy necesitada de ellos. Mis amigos "hablaron" con Linda y la invitaron a subirse al coche. La perra aceptó y dieron una vuelta. Al día siguiente probaron de nuevo pero el viaje terminó en Bilbao, en casa de mis amigos. Linda ya tiene un hogar y mis amigos están felices sabiendo que Linda está protegida y esperando sus cachorros a pesar del trabajo que eso va a suponer. No podían dejarla a su suerte.

Os presento a Linda

domingo, 1 de febrero de 2009

Amanecer desde la ventana de mi cocina

Después de mirar al cielo gris y plomizo de estos días, apesadumbrados por los vientos huracanados, las inundaciones que casi anegan casas amigas y la siempre presente lluvia de los últimos meses, una mañana me levanto y contemplo la prodigiosa luz del amanecer que otros inviernos veía cada mañana y casi había olvidado. Así que me quedé un rato mirando, extasiada por los colores azul, malva y ocre, contenta de ver el sol y animada de salir un día sin el dichoso paragüas. Amanece al fin. Silogismo de la vida misma.













lunes, 12 de enero de 2009

Viaje a Barcelona

He estado en Barcelona el fin de semana anterior a Reyes, entre el 2 y el 5 de enero. hacía casi 20 años que no pisaba esta ciudad. Había planificado una escapada fundamentalmente turística, quería perderme en el barrio gótico, hacer un recorrido por los edificios Gaudí y tener un breve encuentro familiar (tipo cena o así) y volver con las piernas cansadas y la mente despejada.

Pero nada ha salido como había pensado y ha sido ¡mucho mejor!. El viaje ha sido más emotivo que turístico sorprendiéndome el recorrido: una vuelta a mi infancia, a los lugares donde nací y viví, un re-encuentro con personas olvidadas y emociones guardadas. Un viaje interior con poca pierna y mucho corazón. Ahora en mi mente resuena la frase "osti tú, la Montse de Bilbao".

Nací en el barrio de Gracia de Barcelona, peculiar en sus edificios, sus calles, su gente, es un pueblo dentro de una ciudad con vida propia como puede verse en sus fiestas organizadas por los vecinos, su vecindad, sus comercios multiétnicos, internacionales y catalanes a la vez. Una muestra de algunos de los miradores que me gustaron.




Entrando por la calle de Santa Perpetua que sigue igual que siempre lo que evocó recuerdos profundos de correrías en la calle, el olor de un colmado que ya no existe, la señora mayor que siempre estaba en la ventana (de un bajo) y me daba miedo, llegamos a Pasatge Frigola, un callejón sin salida con algunos cambios pero manteniendo su aspecto original donde jugaba sin peligro porque sólo entraban los coches de los vecinos.

La puerta de entrada de la casa donde nací (soy lo suficientemente vieja como para haber nacido en un colchón, no en una camilla hospitalaria).

Las escaleras de la casa donde viví y donde corría y me deslizaba como un tobogán. Su olor ha evocado recuerdos de las risas y las vecinas gritando "¡si us plau, aquestas nenas, que vagin al carrer!"

Pero sobre todo, un encuentro con personas que me han llegado al corazón, que me han recibido como si los años no hubieran pasado y me han hecho sentir en casa.

Para finalizar el viaje con mi recién estrenada cámara de fotos regalo del Olentzero, un homenaje a Gaudí

martes, 30 de diciembre de 2008

Carta a los Reyes Magos

Supongo que son reminiscencias de mi infancia o del subconciente lo que hace que escriba mis deseos en una carta esperando que con ello se cumplan. Es como si con el simple hecho de trasladarlo a un formato ya se pudieran hacer realidad.

Tengo una cajita semicircular de cartón decorado con flores, escondida en un rincón de mi habitación donde cada final de año escribo mis deseos en un papel pequeño, lo doblo, lo meto dentro y no lo vuelvo a abrir hasta el año siguiente. Eentonces veo lo que se ha cumplido, lo que no y ¡Dios mio! lo que había pedido hacía un año. Y hay que ver cómo cambiamos nuestras expectativas de la vida en sólo un año.
Este año voy a publicar algunos de mis deseos, los confesables, que los otros quedan en la cajita.

Quiero un mundo en paz.

He dicho bien no es la paz en el mundo sino que nuestro mundo, el de cada uno, el interior, el familiar, el laboral, nuestro pequeño mundo esté en paz. Necesito que la ansiedad y estrés se reduzcan para que mis hijos puedan estudiar y ser personas equilibradas para sembrar lo que va a ser su vida de adultos.

Quiero que las personas sean lo principal, lo prioritario.

¿cómo decirlo? mire donde mire, cualquier idea o ambición está por encima de la supervivencia, salud o realización de las personas. Apenas nos queda un reducido espacio personal donde las personas importamos. Vivimos en la sociedad del "todo vale": se puede engañar, mentir, estafar, codiciar e incluso hurtar a pequeña o a gran escala sin que pase nada. No hay consecuencias. No hay dignidad.

Necesito dignidad para mí y mis hijos y así aprender que se puede vivir y alcanzar grandes cumbres sin competir en exceso, permitiendo que todos ganemos en los resultados.

Quiero dinero en abundancia.

Bueno esto es mucho más prosaico que todo lo anterior, pero lo pido porque quiero tener las necesidades de mi familia cubiertas y poder rodearnos de las cosas bellas y los estímulos culturales que apreciamos y deseamos.

Dicen que el dinero no da la felicidad pero eso sólo es cierto a partir de una cantidad. Hay un mínimo, más allá de la mera supervivencia, que hace falta para ampliar horizontes, conocer otras culturas, hacer deporte o tener hobbies.

Bueno, estos son mis tres deseos de la carta de los Reyes Magos en el único momento del año en el que no soy republicana.

domingo, 19 de octubre de 2008

Este verano

Una no es poeta aunque a veces lo intenta de manera atrevida. Deseo expresar lo que siento, cojo las ideas de otras poesías y las copio. No vulnero los derechos de autor o autora, ni tampoco plagio. Nombro mis fuentes y las poesías que me han inspirado porque mi único fin es decir lo que siento con las palabras que a veces no me salen y que tan bien dicen los y las poetas.

me sorprendió el verano traicionero
lejos de ti, lejos de mí
junio, julio y agosto,
no os entiendo
no sé por qué reís mientras me muero.
vengan nieve y granizo,
venga enero,
no consigo la calor que quiero.
mi corazón te tiene tan presente
que a veces desconfío
que sienta el desamor como lo siente.
me dejaré morir en tu silencio,
que de noche me diste de comer
los frutos del cerezo
y nada más deseo
que dejarme morir en tu silencio.

no conozco la astucia,
no soy como la hoja del pino
que en oruga se oculta
antes de dar su cuerpo al viento,
soy clara y sin pudor,
soy entera y tajante,
y no sé seducir.

Así que sucumbo a la tentación
Que se llama amor o chocolate.
es mala la adicción sin paliativos
pues tan sólo una droga, con su cárcel
del olvido me salva de la otra.
y así, una vez más, es el conflicto:
o me come el amor,
o me muero esta noche
en silencio de bombones.


La primera parte es un poema de Antonio Gala "Me sorprendió el verano traicionero". Las otras son adaptaciones propias, versiones de poemas que un día copié y ahora no encuentro el autor o autora.